Fase II: residencia de escucha y creación

Parece que han pasado muchos años entre el año pasado y este. A principios de marzo de 2020 terminaba el último de los tres laboratorios de tradición oral que celebramos, en Palma, a cargo de Julián. Hubo que terminarlo un día antes de lo previsto, las comunidades empezaban a tomar las primeras medidas ante el virus y se rumoreaba que, siguiendo el ejemplo de Italia, pronto se cerraría todo el país. Juli nos mandaba un vídeo desde el aeropuerto, fantasmagórico, completamente vacío, en vísperas de la declaración del estado de alarma. En pocos días la pandemia paralizaría nuestras vidas. Y el proyecto de Músicas memorables dentro de ellas.

Se decretó el confinamiento total. Aislamiento físico por un lado, vorágine virtual de encuentros por videoconferencia por otro. Pasó marzo, pasó abril. Estábamos todavía en esa fase de la pandemia en que parecía que la cosa duraría solo quince días más, solo un mes más, solo un par de meses más… El sector cultural, aunque con sospechas, se agarraba a cualquier resquicio de esperanza y nuestros conciertos seguían programados para junio. 

Así que en mayo decidimos reanudar nuestra tarea donde la habíamos dejado: tras los laboratorios de Sevilla, Zaragoza y Palma, donde compartimos y recogimos tantas historias y cantares con los distintos grupos de mayores, tocaba empezar la fase II. Residencia de escucha y creación musical, donde nos juntaríamos Juli, Christian y yo, Sole, pondríamos en común lo recopilado en los laboratorios, y elaboraríamos con ello un repertorio nuevo, reinterpretando e inventando canciones basadas en todas esas charlas y esa memoria musical que nos había sido transmitida. 

Teníamos la experiencia de la primera edición de Músicas memorables, ésta iba a ser necesariamente distinta. 

Nuestro tablero de trabajo digital, reflejando conexiones y posibilidades.

La residencia empezó siendo online. Una experiencia cercana y a la vez solitaria, como todo en esos meses. Funcional pero rara. Difícil por la distancia pero también ágil gracias al recurso de las tecnologías. En esos primeros encuentros virtuales nos dedicamos a intercambiar propuestas y referencias y proponer líneas de trabajo. Utilizamos una herramienta digital, MIRO, que nos servía como corcho en el que clavar papelitos con las cosas que nos habían llamado la atención en los distintos laboratorios y las ideas que se nos iban ocurriendo:

Lo popular, lo escatológico / Canciones de rueda / Canciones infantiles / Hacer una canción chistosa sobre la muerte (el tema de la muerte salía mucho. Alguien contó la anécdota de un muerto que se cayó al agua cuando lo llevaban a enterrar)/ Hacer una canción sobre calles (nos fijamos en que muchas canciones populares o famosas de Sevilla nombraban calles concretas) / Tratar el tema de la alegría en la austeridad (“antes no teníamos nada pero éramos más felices”, era una idea que se repetía constantemente) / Hacer una zarzuela sobre la historia que contaron en Palma sobre un noviazgo por carta / Hacer una sevillana / Musicalizar poemas que nos habían recitado algunos mayores.

También estuvimos escuchando todas las canciones de época que nos habían cantado o recomendado y anotamos las que más nos gustaban con la idea de versionar alguna. 

Las posibilidades eran muchas. 

Captura de pantalla de nuestras sesiones de escucha durante el confinamiento.

Siempre nos demoramos en esta fase de recopilación y puesta en común, en la anterior edición nos pasó igual. Y es una demora que vale mucho la pena. Es, precisamente, uno de los puntos clave de este proyecto: la escucha. Revisar bien las grabaciones de los laboratorios, comentar lo aprendido, mascar bien las distintas ideas, referencias e influencias, para que más tarde el resultado final, aunque se aleje de lo planteado en un principio, quede impregnado de esas memorias recibidas. Y atravesado a la vez por los temas que más nos interesan y mueven a nosotras a nivel personal. Esta pre-fase de escucha y asimilación hace que sea más complejo y rico, en definitiva, tanto el proceso como el resultado. 

Y tras la escucha, la creación. La metodología de esta edición fue surgiendo en gran parte condicionada por la situación de encuentro en la distancia: nos asignábamos tareas que trabajábamos en solitario y luego, semanalmente, compartíamos los avances en nuestras reuniones virtuales. Así, terminamos configurando un repertorio final de seis temas: tres versiones muy libres de canciones significativas que escuchamos en las distintas ciudades: una de El río de mi Sevilla, de Lole y Manuel, otra de unas jotas que conocimos a través de los integrantes del laboratorio de Zaragoza, y otra de una canción de María del Mar Bonet, de quien nos hablaron en Palma; un tema que trata sobre el asunto de las lenguas y dialectos del estado, cuestión que se trató mucho en Palma, compuesto sobre unos versos de un poema que nos recitaron a su vez en Sevilla; una canción de pop sesentero sobre las fiestas y guateques de entonces; y una “sevillanana”, sevillanas revisitadas bajo el patrón de ritmo lento y repetitivo de las nanas, usando una letra que nos regalaron en el laboratorio de Sevilla sobre la buena vida de los antiguos patios de vecinos donde todo el mundo se saludaba y compartía lo que tenía.

Sesiones presenciales de arreglos y ensayos, febrero 2021.

Mientras trabajábamos en nuestro repertorio seguía evolucionando el caos global con sus efectos concretos en todos los sectores de la sociedad, uno de los más vapuleados, por ser siempre uno de los más frágiles, el de la cultura. A mediados de mayo se vio que la cosa no tenía pinta de ir a remitir pronto y se aplazaron los conciertos a otoño. Al llegar el otoño y en pleno auge de la segunda ola post-veraniega se vio que la cosa iba realmente para largo y se volvieron a aplazar, esta vez a la primavera de 2021. 

Tras un parón condicionado por las nuevas fechas, hemos retomado nuestra actividad en febrero de 2021. Esta vez, por fin, presencialmente. Ha sido ésta como una sub-fase dentro de la segunda fase, en la que las composiciones más o menos individuales que habíamos creado en el periodo de residencia online han pasado a adaptarse al formato de trío que llevaremos en directo. Momento muy interesante desde el punto de vista creativo de probar instrumentaciones y estructuras distintas a las concebidas originalmente. Y también un momento para el encuentro y el disfrute, que es el marco desde el que mejor creamos, y que estamos ya deseando compartir de vuelta con los grupos de mayores con quienes empezó esta segunda edición, tan particular, de Músicas memorables.

— Sole Parody 


La segunda edición de Músicas memorables en directo:
Sevilla: 25 de marzo de 2021 a las 19h, en Caixaforum Sevilla.
Zaragoza: 8 de abril a las 17h, en Caixaforum Zaragoza.
Palma: 30 de mayo a las 12h, en Caixaforum Palma.
Madrid: 18 de junio, 20h30, en Condeduque.

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