El segundo laboratorio de tradición oral se llevó a cabo en Valencia con miembrxs de Salvem el Cabanyal. Esta plataforma vecinal lucha desde hace veinte años por revertir la degradación del barrio valenciano del Cabanyal, que se encuentra amenazado desde 1998 por un proyecto municipal que pretendía ampliar una avenida que atravesase su parte central. Hoy en día se enfrentan a otra batalla, un fuerte proceso de gentrificación que amenaza el barrio. Como en Madrid, al grupo base se unieron otras personas mayores que fuimos convocando, encontrando e invitando durante esos días con vocación de apertura. El boca a boca es la mejor herramienta para difundir un proyecto que trata sobre la oralidad y la intimidad. Así, el grupo se fue enriqueciendo cada día con personas afines, una naturaleza viva que se repitió en los tres laboratorios y que demostró lo limitado que resultaría un sistema de inscripciones previas al uso. Con apertura y flexibilidad, pasaban más cosas, más fértiles.

Con esta misma actitud, atendiendo a la disponibilidad y los deseos del propio grupo (y sus agendas), un día decidimos realizar la sesión en su cofradía, en El Cabanyal mismo, cantando y conversando mientras hacíamos buñuelos de naranja (la contrapartida es que quedó un poco más de ruido en las grabaciones). En este segundo laboratorio nos movimos, realizando sesiones en diferentes espacios, alternando el adentro y el afuera y colaborando con espacios como el Ateneo Marítim, la cofradía y el CCCC (Centre del Carme Contemporània), que es la institución cultural que nos apoya y que acogerá la fase III en otoño (el reencuentro con el grupo y la presentación pública de Músicas memorables).
Como toda propuesta, de la teoría a la práctica cambian cosas (del dicho al hecho, hay un trecho). Esta primera edición de Músicas memorables se concibió para trabajar con tres grupos diferentes de mayores, colectivos doblemente invisibilizados (Madrid: mayores LGTBI+, Valencia: mayores migrantes, Huarte: mujeres mayores) pero en Valencia tuvimos que adaptar el enfoque por la dificultad de dar con esxs participantes, así que nos adaptamos concentrándonos en la lucha vecinal de El Cabanyal.
A pesar de la distancia en el tiempo y en el espacio, volvieron a surgir los mismos temas, las mismas canciones. Hablamos sobre cómo las músicas memorables pueden ser colectivas o individuales. Compartimos ambos tipos y con el grupo mixto de vecinxs y militantes volvieron a aparecer temas familiares del laboratorio con mayores LGTBI+ en Madrid: los cantos prohibidos, la dictadura, las canciones de la infancia, la fiesta y el disfrute. Al alejarnos de la capital, pudimos adentrarnos en la riqueza –y la polémica– de la diversidad lingüística y cultural que cruza España, atravesada por la sombra de la represión franquista. El valenciano y el castellano, la música extranjera y la autóctona, el imaginario colectivo sobre la música folclórica y la cultura popular.
Durante esa semana, Jesús Orrico filmó este bonito vídeo para el CCCC donde explicamos Músicas memorables en menos de un minuto (¡es posible!).
— Christian Fernández Mirón
